Martinete de Navafría |
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en un entorno realmente privilegiado de la Sierra Segoviana, el Martinete de cobre de la
Familia Abán es una supervivencia tecnológica medieval en tierras segovianas. Se
construyó hacia el año 1.850 y pertenece ya a una larga dinastía de caldereros de
cobre.
El cobre fue el primer metal empleado por el hombre, pero su uso empezó a generalizarse con el descubrimiento de la técnica de su fundición hacia el año 3.500 a. de C, en caldea y Egipto. El Martinete de Navafria aprovecha para su funcionamiento la energía hidráulica proporcionada por el caudal del rio Cega, que se alimenta esencialmente de la fusión de los dos neveros que cubren las alturas del Artiñuelo y Peñacabra. Mediante una presa rio arriba se retiene el agua, que es conducida y acumulada en un depósito o arca. Mediante un rudimentario sistema se regula el cierre y la apertura de las esclusas con el fin de imprimir movimiento a la enorme rueda. Así se pone en funcionamiento el árbol, sobre cuyo centro empiezan a girar los levadores, que le hacen golpear al "Martillo Pilón" con el fin de batir el cobre. Con este mecanismo arcaico, la sabiduría del Artesano y la unión de los tres elementos naturales: Agua, Fuego y Aire, se intenta rendir homenaje de admiración por la ya nostálgica "Artesanía Tradicional del Cobre". Fernando Abán Benito |